Madrid, 17 de junio de 2026.- El presidente del Consejo General de Graduados Sociales de España, Joaquín Merchán Bermejo, asistió ayer al encuentro empresarial celebrado en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales bajo el lema “Todos contamos. Absentismo e Incapacidad Temporal: un problema de país”, una jornada que reunió a representantes institucionales, empresariales y expertos para analizar la creciente incidencia de las bajas laborales por contingencias comunes y su repercusión sobre la actividad económica y el mercado de trabajo.

Durante el encuentro se puso de manifiesto la preocupación existente por la evolución del absentismo laboral en España, un fenómeno que ha adquirido una dimensión especialmente relevante en los últimos años. Entre los datos analizados destacó la cifra de aproximadamente 1,4 millones de personas trabajadoras que, durante 2025, permanecieron en situación de incapacidad temporal sin incorporarse a sus puestos de trabajo en ningún momento del año.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, expuso que el coste económico asociado al absentismo se ha incrementado de forma muy significativa durante la última década, hasta situarse en torno a los 33.000 millones de euros en 2025. Según señaló, esta realidad representa uno de los principales desafíos para la competitividad de las empresas y para la sostenibilidad del sistema.
Los participantes coincidieron en que este aumento responde, entre otros factores, a las dificultades que atraviesa el sistema público sanitario, derivadas de la insuficiencia de recursos humanos, la falta de personal inspector y determinadas disfunciones de coordinación entre las distintas administraciones competentes.
En este contexto, se debatieron diversas propuestas orientadas a mejorar la gestión de los procesos de incapacidad temporal y a reducir el impacto del absentismo. Entre las medidas planteadas destacan el refuerzo de las plantillas de profesionales sanitarios e inspectores médicos, una mayor participación de las mutuas colaboradoras en el seguimiento de los procesos de baja, la realización de controles médicos periódicos en fases más tempranas de la incapacidad temporal y una intervención más activa de la Inspección Médica del INSS en aquellos supuestos de especial reiteración.